domingo, 14 de octubre de 2007

Y UN DIA TERMINÓ ...




La camiseta del negro,

se tiene que transpirar,

sino no se la pongan,

vallansé no roben más...

Hace un mes que el sabalero venia especulando con los tres puntos que podía conseguir en el partido a completar con Gimnasia. Hace un mes que las derrotas costaban menos, porque todavia se podía recuperar pociciones con "el lobo". Hace un mes que se venia de ganarle a Boca, y que el tema de conversación en el centenario, volvia a ser la punta. Hace solo un mes... y cambiaron tantas cosas.

Colón y Gimnasia de La Plata completaron el viernes el partido postergado por una tormenta electrica y malas condiciones climáticas. Como se preveia, se jugaron dos tiempos. El primero de 34 y el segundo de 33 minutos, para concluir los 67 que debian.

El marcador empezaba en cero, como en cualquier partido, pero la diferencia era que habia que tener fuerzas solamante para poco más de una hora. Pese a esto, el rojinegro prefirió especular con resguardar fuerzas y se atrincheró en su mitad, al asecho de que le llegue la posibilidad de un contragolpe.

Lamentablemente, el local compró la redonda y la manejó en mayor lapso. En escencia, fue Piatti quien brindaba el show, no muy bueno, pero fue de lo mejorcito ante los espectadores sabaleros de dentro y fuera de la cancha. Si bien el campo no se prestaba para lucirse, se está en condiciones de exigirle a los de Astrada un mejor rendimiento, sea por trabajo, por la camiseta o por honor.

Con una mano se puede contar las situaciones frente al arquero tripero Sebastián Cejas en el primer escueto periodo. En la más importante, actuó Gandín, que con más ganas de serlo que con oficio de delantero, patió de zurda, un remate cruzado, para que la pelota salude de cerca los dos palos de Cejas. Y así, 0 a 0, a los vestuarios.

Sin lluvia, pero con la cancha muy mojada, casi con charcos que reflejaban un cielo gris oscuro, parecia que el partido seguia suspendido, y que los primeros 34 minutos nunca se jugaron. En parte, fue así, un partido aburrido.

El segundo tiempo, por lo menos tuvo los dos goles. Por mala suerte, los dos cayeron dentro del mismo arco, el de Colón, pero bueno, hay que mirar el lado positivo. El primero un cabesazo de Escobar que lo mató a Blasquez. El último, fue de la figura, Piatti, que le faltó el respeto a la defensa de Colón con una exelente definición.

Para rescatar, los primeros 10 minutos de la segunda etapa del sabalé. Demostró actitud y señales de vida. Centurión, pudo aparentar que habian estado entrenando juntos con el plantel, y acertó un centro donde lo queria Ramirez. El tito, en un dilema de mala suerte y mala definición cabeceó pero Cejas pudo desviar la pelota con el pecho. Después de eso, nada bueno. Y para sumar males, Rivarola fue expulsado.

La próxima fecha, otro lobo. Solo nos queda rezar para que no llueva porque nos cuesta ganar en el agua, o para que ocurra algún milagro. O simplemente, esperar que once tipos de primera, que juegan a la pelota 8 dias a la semana, se acuerden de que están vistiendo la gran casaca sabalera, en primera, y que eso no es para cualquiera. Si no están a la altura, tiren la camiseta a la tribuna, que 11 de la tribuna, cualquiera sean, se mueren por defender la roja y negra.

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